A nivel mundial, las últimas décadas
se han caracterizado por el avance y evolución de las tecnologías de
información y comunicación; las cuales, a su vez han permitido a los individuos
el acceso a cantidades de información inimaginables en el pasado; al resultado
de éste fenómeno social provocado por la tecnología lo conocemos como sociedades
de la información.
En este sentido, actualmente, algunos
países transitan hacia lo que genéricamente se denomina sociedad del
conocimiento; esta modalidad postula el
conocimiento como un valor agregado implícito en los procesos de producción de
bienes y servicios. En este contexto se viene estableciendo un nuevo orden
mundial, en el cual, los principales beneficiarios son los países que destacan
en la generación y aplicación de conocimiento.
En actualidad, es conocido como esta
revolución tecnológica ha penetrado en todos los dominios de la actividad
humana, sobre todo en el mejoramiento de los procesos, hoy se habla de
biotecnología sobre todo a la referente a la ingeniería genética, el desarrollo
de las telecomunicaciones, industria, servicios, salud.
Si bien como lo afirma Manuel Castells,
las tecnologías por sí solas no significan un avance económico y cambio social,
pero sí la capacidad de las sociedades para dominarlas, sobre todas aquellas
orientadas en la creación y aplicación de conocimiento, son decisivas para
cambiar el destino económico y social de las distintas geografías. (1999, p.32)
En México, es la Secretaría de
Educación Públicala institución que atiende
las orientaciones de organismos internacionales como la UNESCO y la OCDE al
respecto, implementando diferentes programas educativos al tiempo que se crean las
condiciones para que los equipos informáticos lleguen hasta el salón de clases,
donde, el profesor debe asumir las tareas que exige ésta nuevas realidades
económicas y socio-culturales ya ineludibles.
Dicho en otros términos, el sistema
educativo mexicano se vale de los subsistemas de educación básica y educación superior
para definir políticas encaminadas a
orientar e involucrar al magisterio nacional en el uso educativo de las
Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC);planteando de ésta manera
en el Programa para la Modernización Educativa.
Este inmersión del profesorado demanda de formación en nuevas destrezas y habilidades caracterizadas por Perrenoud(2004), como nuevas competencias para enseñar en el siglo XXI, entre ellas, menciona el
desarrollo de la competencia en la utilización de las nuevas tecnologías para ponerlas
al servicio de la enseñanza, donde los saberes que comprende este tipo de
competencias pertenecen no sólo al dominio técnico, sino, también al didáctico.
Hay en esto una consecuencia directa dado el papel que juegan las TIC en el
logro de la calidad educativa que requieren las nuevas generaciones.